10/6/11

AUSENCIA

Vacías están sin ti las noches de mi estío,
inertes como la voz que no sabe cantar nanas.
Nunca serás poema si no te escribes.

Déjame tentar la suerte que sin querer me ofreces,
y ser el blanco que a tus labios le faltan.
Conviérteme en presencia con los pies desnudos.

Déjame sanar la herida que ya no existe, pero sangra.
Arrimar el cuerpo trémulo déjame, como rescoldo a humo,
como ceniza que trenza el aire.

En silencio: no más palabras ciegas, no más encierros ni batallas.
Deja que continúe la vida que por dentro estalla,
no ser espejo ni consorte, sino verte caminar, imaginarte siempre.

3 comentarios:

HUMO dijo...

Gracias por tu amistad en facebook, es que te seguí hasta aquí. y placer leer tus letras!

Te sigo!

=) HUMO

Sofía Serra Giráldez dijo...

...y la compañía, ¿para cuando la compañía?
Las ausencias, ¿contra qué compiten?
Demasiado hermoso poema para haberle dejado tantas preguntas, pienso ahora
Me alegra andar por aquí.

La abuela frescotona dijo...

el amor desolado encuentra su alivio en la imaginación, hermoso tu escrito dejo mi saludo de amistad